¿Qué es la prueba de la flotabilidad? ¿Para qué sirve?

La prueba de flotabilidad es una más de las diferentes formas que existen para comprobar que la masa madre está en el punto óptimo para poder ser usada. El proceso es extremadamente simple. Solo habría que colocar una pequeña porción de masa madre en un vaso de agua. Si flota es que está lista. Si no flota, todavía le quedan uno o varios refrescos.

¿Y por qué sucede esto?

La masa madre es un cultivo simbiótico de harina y agua formado por levaduras y bacterias. En líneas generales la masa madre permite que el pan fermente, dándole volumen y mejorando las características organolépticas (aroma, sabor, color y textura) y nutricionales. Una masa madre activa está repleta de gases. Estos gases harán que flote en el agua. Sin embargo hay que veces que en función del tipo de masa madre que hayamos cultivado, no pase la prueba de flotabilidad.

  • La primera es que tan líquida sea. Si la masa madre es liquida, perderá facilmente el aire al coger una porción y ponerla en le agua. Esto no quiere decir que no está activa.
  • La segunda es el momento de coger la masa madre. Si se coge cuando ya ha bajado la actividad de las levaduras y bacterias, no pasará la prueba. Hay que hacerlo cuando llegue su momento más álgido. Eso se consigue observando la masa madre. Recuerda que hay muchos factores que influyen en su crecimiento y desarrollo.

Qué hacer si no pasa la prueba de la flotabilidad

Si no pasa la prueba lo que hay que hacer es seguir con el esquema de refrescos de la masa madre. Esto permitirá que el cultivo simbiótico de levadura y bacterias se desarrolle correctamente y el resultado final será una masa bien activa, que crece rápido, que presumen de liberar muchos gases y cuya textura se asemeja a la de una mouse.